Missing the Point por mezzoblue, en Flickr

¿Que les pasa a los adolescentes?

La adolescencia es un momento clave en el desarrollo humano. Es cuando el individuo debe poner en marcha sus capacidades, recursos, defensas, etc… por si mismo, comienza su camino “en solitario” apartándose de la mirada continuada de los padres. Iniciarse en el uso de los aprendizajes adquiridos hace que los miedos aparezcan demanera implacable y el adolescente busca la manera de contenerlos. El acercamiento alos compañeros en la misma situación es una de ellas. El refugio “temporal” enactividades que acaparen todo su pensamiento para poder dar tregua a su malestar,puedeser otro, y aquí es donde entran en juego las máquinas (nintendo, play, PSP …). Es evidente que todos necesitamos tiempo de recreo pero en los adolescentes se observa muchas veces que el tiempo dedicado al entretenimiento acaba por impedir que dediquen tiempo al estudio, al descanso, a una buena alimentación, etc… La dinámica en la que entran y la distorsión que esto supone en la dinámica familiar enmuchas ocasiones acaba siendo insostenible. Ni los padres ni los hijos encuentran lamanera de salir de este túnel en el que han entrado.

¿Que les pasa a los padres?

Los padres también sienten el miedo de si sus hijos serán capaces de crecer con los recursos que ellos les han proporcionado, se juntan los miedos de unos y otros. Las discusiones pueden ser agotadoras por ambas partes y los reproches inagotables. Todo este escenario sólo es una manera de mostrar el malestar con el que se vive esta etapa.

¿Que podemos hacer?

Una posible salida es identificar los miedos de manera concreta, como menos definidos están los miedos más difícil es encontrar la salida. Habrá que ir buscando la manera de contener cada uno de ellos y es evidente que las discusiones no son una buena estrategia. Los padres deben seguir cumpliendo su función en cuanto a marcar los límites yorientar a los hijos, pero hay que ir dejando el margen para que ellos vayan haciendo su propia experiencia, aunque se equivoquen. En definitiva es el mismo sistema de siempre pero ahora el margen es mayor y abarca más áreas. Los castigos y los premios, que nunca son especialmente eficaces, en este momento pueden resultar del todo absurdos.

Será necesaria una gran dosis de empatía por parte de los adultos para poder entender que ir eligiendo el futuro profesional no es una tarea fácil, que iniciarse en lasrelaciones de pareja tampoco, que escapar de todas las trampas adictivas y drogas engeneral son situaciones difíciles que deberá vencer y contener cuando el impulso les lleva a huir del malestar permanente del “no se”.

Los padres deberán adoptar una actitud firme en cuanto a los principios básicos de convivencia y de responsabilidades. Si tienen actitudes contradictorias hacia lo que está bien y lo que no, hacia el que deben hacer o no… pueden quedar inmersos en la confusión.

No se trata de grandes discusiones sobre la moral, la responsabilidad, el esfuerzo, eltrabajo, etc… y luego dejar pasar aleatoriamente aspectos que no tocan. Decir lo que esperamos de ellos y discutir son dos cosas diferentes. Decir lo que esperamos de ellos tampoco son órdenes, la autoridad no la mantendremos con actitudes despóticas, la autoridad nos la ganamos con la firmeza.

Hacen falta ideas claras y concretas, pautas bien definidas y no recriminaciones permanentes que sólo sirven para mantener discusiones y malestar.

Aunque las normas de casa, las responsabilidades, etc… las conocen, necesitan que sigamos atendiendo sus aspectos infantiles de modo que tendremos que seguir diciendo algunas cosas, especialmente las que menos les gustan.

Superaremos todos juntos esta etapa como todas las otras que hemos vivido, valorando sus cosas positivas y orientandoles en aquellas que se va desarrollando.

Marga Pérez i Herms

Psicóloga y Psicoterapeuta

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