El trabajo realizado con los niños nos permite conocer los aspectos fundamentales del origen de las estructuras de personalidad, las relaciones familiares y sociales que se van forjando durante los primeros años de vida, el paso por diferentes etapas de crecimiento, etc. Los adultos de su entorno le sirven de referentes, el trabajo integrado con la familia, la escuela y los otros profesionales resulta imprescindible.

Este vértice nos permite hacer un trabajo con adolescentes, jóvenes, adultos, familias y parejas atendiendo a la complejidad que representan las diferentes funciones que vamos desarrollando a lo largo de la vida, tanto en el ámbito personal (hijo / a, padre / madre, abuelo / a …), como el profesional (trabajador, compañero, directivo …).

Lo que distingue nuestro trabajo es la manera de realizarlo. El hecho de acompañar a las personas en su proceso de crecimiento y en los procesos de cambio creando espacios mentales que lo faciliten y el tiempo necesario para conseguirlo.

En muchas ocasiones los pacientes esperan unas directrices concretas que les ayuden a vencer sus dificultades pero eso lo que genera es dependencia del psicólogo, lo que pretendemos es estimular la autonomía, las capacidades y el pensamiento. En alguna ocasión se pueden dar pautas concretas pero no es la dinámica habitual, la experiencia nos muestra que con las preguntas y reflexiones adecuadas cada uno encuentra su manera de salir adelante.

La psicología nos proporciona conocimientos, herramientas y técnicas que nos permiten hacer frente a situaciones difíciles que de otra manera no podríamos.

This post is also available in: Catalán

Deja un comentario